domingo, 27 de mayo de 2012

MUNDO RARO/CIELO ROJO (46)


Por Mauricio Sanders

Me dice Villaurrutia:
–La principal causal de divorcio es el matrimonio –y es que, como tecnología, el matrimonio es obsoleto, como la película fotográfica. El matrimonio tuvo como fin la procreación. En los tiempos actuales, para producir seres humanos que a los 25-30 años sean capaces de bastarse a sí mismos, tenemos la reproducción in vitro y las guarderías. Ni la fecundación ni la pedagogía se tienen ya que dejar en manos de aficionados.
Como remedio de la concupiscencia, el matrimonio tenía utilidad cuando nuestros antepasados vivían en el campo y la densidad de la población era de 30 habitantes por kilómetro cuadrado. Entonces las oportunidades para el contacto humano ocurrían cada ocho días, después de misa, en la feria. Entre semana, o convivías con tu esposa y tus hijos o con un guajolote. Pero ahora, para charlar con otro ser humano, platicarle nuestros problemas, reírnos de sus chistes e intercambiar compañía en silencio lo único que tienes que hacer es tomar el elevador. El monopolio no tiene más razón de ser. En bares, discotecas y restaurantes, las oportunidades de comunicación profunda son inagotables.
Para la ayuda mutua, el matrimonio era una tecnología eficiente cuando el varón sembraba la milpa y la cosechaba y la mujer desgranaba las mazorcas, cocía el grano en nixtamal y molía la masa en el metate. Ahora comer es más fácil. Las tortillas las compras hechas y pides los tacos a domicilio. Además, marido y mujer comen en la oficina, lo cual, en los departamentos de 80 metros cuadrados que se ofrecen a la renta en metrópolis y áreas conurbadas, representa una ventaja adicional, al liberar una habitación completa del estorbo antiguamente llamado comedor, que deja lugar para instalar un Playstation 3.
Por otra parte, el apoyo psicológico lo consigues con el terapeuta o en la terapia de grupo, lo cual también representa una mejora con respecto al hágalo-usted-mismo que se estilaba antaño: si alguien va a entrar en tu mente, que por lo menos tenga título profesional. Además, los servicios financieros que antes se obtenían por medio de la familia extensa a la que daban lugar los matrimonios, ahora se consiguen por otra vía: la atención médica está garantizada por ley y patrón y gobierno pagan los meses de la lactancia. Si necesitas un préstamo, no hace falta suegro o cuñado: para eso están los microcréditos y el autofinanciamiento.
El matrimonio es como los timbres postales y el papel calca: cosas que nuestras abuelitas nos cuentan cuánto apreciaron, pero que cuando uno los usa se le quedan pegados en la lengua y te manchan las yemas de los dedos. Habiendo pantallas de plasma, nadie puede extrañar un radio de bulbos. No hay lugar para dolerse de lo perdido: el progreso de las relaciones humanas abre las puertas a nuevas instituciones sociales que dan amplio campo para posibilidades insospechadas de convivencia afectiva solidiaria.
–¿Por ejemplo? –inquiero.
–Las Sociedades de Hermanos de Atole y las Comunidades de Ex en Edad Avanzada –me responde Villaurrutia, sacando el iPad de la funda.
–¿Me las explicas por favor?
–Oki. Aquí tengo una gráficas.
–¿Más café?
–Sin azúcar, por fa…
Villaurrutia comienza su exposición:
–Ahora que el amor es difícil, el problema no es que no haya, sino que se consume muy rápido. Para evitar que se disipe y aprovecharlo al máximo, podrían proponerse innovaciones sociales como…